El cuerpo

El cuerpo es una carga. Golpeo mi tobillo contra la pata de la mesa y el alma me duele cinco días. Casi no puedo caminar,  encerrada en el laberinto de mi tristeza visceral. ¿ Qué momento de la muerte de mi madre me sacude los ventrículos como sopapos y me da esta pena que antes no lloré? ¿En cuál de los  riñones se me quedaron las horas con mi hijo? ¿Dónde estoy yo en mi cuerpo que no alcanza a pesar y se asusta de las muertes que fueron y la única que ne estará esperando con toda su verdad? El cuerpo es una carga: pasan los años con sus cuentas en rojo como domingos  perdidos para siempre. Debería comenzar a llover sobre todos los  huecos que nunca jamás se llenarán.

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